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Este último fin de semana tuvimos un furibundo ataque de virus en nuestros sistemas de cómputo. Entre Cookies malévolas, adwares, riskwares, virus, gusanos y troyanos; se confabularon para generar un ataque masivo en el que, a Dios gracias, no salimos tan magullados. Lo que nos hizo reflexionar respecto al inminente cambio de software antivirus corporativo. Pero, ¿cómo funcionan los antivirus?. Un antivirus normal compara un fichero sospechoso con una base de datos de firmas que se actualiza periódicamente. Éstas son generadas por el equipo de desarrolladores del antivirus, el cual se asegura (en teoría) de que el código hallado es dañino. Es un procedimiento manual y muy costoso. Este año han aparecido antivirus de nueva concepción. No usan bases de datos, sino que se conectan directamente a la red de la comunidad de usuarios para compartir y consultar las firmas de ficheros nocivos. ¿Cuál es la ventaja de esta arquitectura frente a la tradicional?. Pues la contribución simultánea de miles de usuarios hace que las amenazas se detecten y erradiquen a una velocidad mucho mayor. Conectados entre ellos, millones de ordenadores conforman una auténtica "inteligencia colectiva". Aún en desarrollo, los antivirus de este tipo suponen una auténtica revolución. Para entender el funcionamiento de este tipo de antivirus hay que definir primero el concepto de "Nube", una palabra que se ha vuelto muy popular en los últimos dos años. Ahora bien, ¿qué tiene que ver este asunto con la economía y cómo lo puedo aprovechar en mi empresa o quehacer profesional?. Pues tiene que ver mucho, porque esto es el inicio de la nueva forma de hacer negocios en el mundo. La Nube es una metáfora de Internet: el usuario supera los límites de su propio ordenador para llevar a cabo acciones en un entorno descentralizado. Un antivirus que funcione gracias a la Nube no es más que un conjunto de herramientas de eliminación y puesta en cuarentena. Sin conexión a Internet, estos programas son inútiles, puesto que para identificar un virus deben enviar la huella detectada a una amplia red de ordenadores que comparten información parecida. Si un ordenador detecta un programa peligroso, el antivirus propagará la muestra por la Nube de forma similar a como lo haría un programa P2P. En pocos minutos, todos los demás usuarios tendrán la posibilidad de erradicar el nuevo malware de sus equipos. Comparado con el tiempo que tarda un antivirus clásico en actualizarse, el que necesita la Nube es muy poco. La nube es una excelente y acertada abstracción de algo que si conociéramos un poco sería demasiado complejo. En un nivel entrada al tema de las telecomunicaciones, basta con saber que la nube sabe transportar datos de un lado a otro casi transparentemente, pero que como está constituye un conjunto de tecnologías complejas que se complementan dentro de la infraestructura de un Internet Software Provider. Para hacer una explicación técnica, como lo solemos hacer siempre, debemos advertir los conceptos de SaaS y PaaS. Con ello tendremos una idea bastante clara de lo que queremos explicar. Una de las expresiones de moda en ámbitos informáticos y empresariales es Software como Servicio o SaaS (del inglés Software as a Service), un concepto muy sencillo pero que es necesario entender si queremos definir un concepto más general como es la nube. Resumiendo muchísimo, Software como Servicio significa dejar de comprar licencias de software instalable, migrando a aplicaciones web equivalentes que normalmente tendrá un costo bajo demanda (por periodos, usuarios, funcionalidades, etc.). De esta manera dejamos de poseer una copia del software y recibimos un servicio puro. Cuando se habla de SaaS se suele referirse al ámbito empresarial, donde una empresa ofrece por ejemplo soluciones CRM ó ERP alojadas en sus propios servidores, y otra empresa contrata el acceso a ese CRM ó ERP que, como está basado en web, no necesita de una instalación en las oficinas de la empresa contratista. Sin embargo, el concepto es tan general (software que usamos pero que se ejecuta en una máquina remota) que prácticamente abarca cualquier aplicación web que ofrezca un servicio: desde un gestor de correo personal como Gmail a una completa suite ofimática como Zoho, todo se puede llamar SaaS. Sí, es lo que estás pensando: simplemente es nombre fresco y comercial para vender mejor las aplicaciones web, o para denominar la masiva migración de actividades hacia Internet que estamos sufriendo los últimos años. Por otro lado, una de las patas de la dichosa nube o Cloud Computing ha sido la aparición de la Plataforma como Servicio (o PaaS, del inglés Platform as a Service). La idea es la misma que aplicábamos al Software como Servicio pero aplicándola al Hardware: no queremos poseer una máquina simplemente por tenerla, queremos tener acceso a todos los servicios que nos pueda ofrecer esa máquina. No es importante que esos servicios vengan de un servidor Intel Xeon de último modelo en Perú o de trece mil Pentium en una empresa corporativa, si la experiencia es similar. Este servicio, que abstrae del Hardware físico al cliente, es interesante para cualquier desarrollador web o empresa que quiera desarrollar para la web, y viene a reemplazar a las empresas de hosting tradicionales. Quizás, también a los Administradores de Sistemas, ya que no hay sistema que controlar ni optimización posible más allá del código y sus algoritmos. En buena cuenta, en entornos que se refieren a usuarios domésticos, la nube son todos esos servicios web que nos permiten hacer lo mismo que antes pero sin estar ligados a una máquina. Last.fm y Spotify son ejemplos perfectos de servicios en la nube, Google Docs también, Google Apps e incluso otros sitios sociales como Facebook o Twitter. El concepto es muy poco específico en este entorno, y vendría a ser precisamente el SaaS. Una aplicación que usas desde tu máquina pero que se ejecuta remotamente y accede a datos también remotos. En el entorno más empresarial o más técnico, la nube está más relacionada con las nuevas infraestructuras o tecnologías basadas en Internet. Esta computación en la nube o Cloud Computing sería la base donde los servicios web se desarrollarían, abstrayéndoles de la complejidad de la Internet física. Es decir, el PaaS y a más bajo nivel el SaaS. Como ves, la nube solo es una palabra que modela la transición del modelo tradicional de las aplicaciones hacia el nuevo modelo sobre Internet basado en servicios, realmente no hay mucho más que decir. Evidentemente estas palabras se repiten más en empresas, que son las que se gastarán y ahorrarán más dinero en estos cambios, pero los usuarios domésticos también están en esa transición. Por ejemplo, ¿quién se imaginaría hace unos años que podríamos jugar a videojuegos en Alta Definición directamente desde Internet?, pues nadie. Aún más, se estima que para el 2015 no se puede concebir una computadora que se encienda y no esté conectada a Internet, por ello todas las aplicaciones estarán allí, en la Nube. Las nuevas computadoras no tendrán el ingreso para conectar un PenDrive (una memoria USB, para entendernos), por la sencilla razón que no lo necesitarán. Si usas un Pendrive es porque tienes información que podrías usar en cualquier otra computadora. Pero que pasa si en cualquier computadora que estés podrías ingresar a tu disco duro que está en Internet. Por ello también cuando compremos una computadora dentro de uno años, no vendrá con un disco duro de gran capacidad, lo alquilaremos a grandes servidores en Internet. Las ONG's se están organizando para recoger dentro de 20 años todos los Pendrive y discos duros para darles una sepultura adecuada y no seguir contaminando el planeta. Esta nueva forma de actuar comprimirá la cantidad de archivos repetidos que tiene la humanidad, la misma que se estima en 25 veces. Es decir, si la información se centraliza en grandes servidores, podría acceder a la misma todo el planeta y solamente se tendría 1/25 de la cantidad de bytes que actualmente se maneja. ¿Te imaginas el ahorro en unidades de almacenamiento de datos?. Lo mismo sucederá con los monitores, impresoras y demás artefactos que necesita la actividad económica y que será provista también de energía renovable como la fotovoltaica. Adicionalmente, ya se tiene noticias de Internet2 que comenzó como una iniciativa académica, ahora ingresaría a la actividad empresarial. En Internet puedes publicar lo que se te antoje, pues en Internet2 es un sistema auditado de publicación y, por demás, muy confiable. Con estas dos alternativas se incrementan las posibilidades de información para todos. Bueno, ya se podría decir que dentro de muy poco, se estaría tomando decisiones y haciendo empresa; en las Nubes.
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